Hemos recibido de improviso un libro muy interesante y antiguo “Valle del Ebro”, editado por la Confederación Hidrográfica del Ebro, como copia del original realizado por el Ingeniero de Caminos, Pedro Antonio Masa, en el año 1865. Este obsequio lo hemos recibido con el mayor agrado, de la familia del llorado y entrañable amigo Carlos Sáez Royuela, de Burgos (Cartucho) reconocido por este renombre por su gran afición a la Caza y Ornitología.
Este hombre, que quiso ser y pudo satisfacer su vocación naturalista; se hizo Doctor en Biología en Madrid, con una tesis desarrollada de grandes mamíferos. Fue estudiante, compañero y amigo íntimo de Javier Loidi Arregui, renombrado científico en Vegetación y Fitosociología de plantas, arbustos y árboles. Hoy este botánico del País Vasco, fue junto a su maestro Salvador Rivas Martínez, el alma mater de la Facultad de Farmacia de la Complutense de Madrid.
El amigo fallecido Carlos Sáez Royuela, compartió su vida entre sus muchos hermanos, que formaban una familia numerosa bien avenida; los cuales honraban y seguían los pasos de sus antecesores, distinguiéndose profesionalmente como Médicos, Biólogos e Ingenieros. Cartucho, cómo se le conocía en todos ambientes mundanos o naturalistas, fue un libérrimo de la Naturaleza, recorría errante montañas, quebradas, laderas y bosques de la Sierra de la Demanda Burgalesa, sobre todo por Barbadillo de Herreros, Monterrubio, Riocavado y Pineda de la Sierra, vigilando como buen celador, la evolución y desarrollo de la Naturaleza, a veces con alguna compañía de personas que encontraba por los caminos. Fue la esencia personificada del humanismo y la amistad y sobre todo en el saludo y la mirada cariñosa que practicaba en sus encuentros.
El referente del libro que elogiamos con la mejor alabanza, no podemos olvidar por su contenido técnico y divulgativo, el cual es impresionante y nos asombra, cómo en ese tiempo antiguo se pudiese observar con meticulosidad tanta investigación sobre el río Ebro; sobre todo en los aforos de caudal, dimensiones y secciones trasversales del Ebro y sus afluentes directos.
Al analizar más detenidamente este libro, se nos ha planteado una simple disquisición. Se indica en este libro que el río Homino de 45 Km. de curso, desagua directamente sobre el Ebro por su margen derecha, en Peña Horadada de Trespaderne (Burgos); mientras en otros tratados, sobre todo en el libro editado por la Confederación del Ebro en Zaragoza, “Itinerarios del Ebro” del año 1882, recoge al río Oca de 70 km. de curso, como desagüe directo al Ebro en el punto ya mencionado.
Se trata que ambos ríos Oca y Homino se unen cerca y a occidente del Ebro en el pueblo de Terminón cerca de Oña. Quizá esta consideración o examen, obedezca porque en muchos estiajes el caudal aforado del Homino sea mayor que el del Oca. Creemos en este epílogo, que solamente existe una sola rivalidad metafórica, de dos libros que son ejemplo, orgullo y bien hacer de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
